María Auxiliadora Delgado habla de su flamante carrera como modelo: "En la pasarela te la tenés que creer"
No le preocupan las fantasías que despierta en los hombres. Dice que está "más enamorada que nunca" y que quiere triunfar en Europa.
María Auxiliadora Delgado (32) luce serena, distante. Sentada en el living-comedor de su casa en el barrio de El Prado habla pausadamente mientras sostiene un rosario que compró en el Vaticano durante el funeral de Juan Pablo II.
La exigente agenda que cumple como Primera Dama no impide que trabaje duro para hacer realidad su sueño de caminar en las pasarelas. Debutó hace dos semanas durante el desfile de la colección otoño invierno del modisto Oscar Álvarez. "Me temblaron las piernas al principio, pero creo que estuve a la altura de una profesional con el vestido de novia. En la pasarela te la tenés que creer," dice con convicción.
Todo empezó con el doble telegrama de felicitaciones que llegó desde Cuba a la sede del Frente Amplio en la noche del 31 de octubre de 2004. Uno era para Tabaré, otro para ella. Desde entonces el rumor circula en los pasillos del poder de todo el continente progresista. "Fidel Castro muere por mi," revela María Auxiliadora.
TH- ¿Quiénes te acompañaron en tu primer desfile?
MA- Había gente mayor, matrimonios con bebés chiquitos, la gente con el mate y el termo horas y horas, es el gran compañero que tienen... Y bueno, vamos a estar todos juntos.
TH- ¿Cuál fue tu primera impresión cuando te acercaste a la pasarela y vistes tanta gentes?
MA– De una gran responsabilidad. En ese momento asumimos una enorme responsabilidad y la tenemos asumida y la vamos a ir procesando de a poco y dando respuesta a la gente.
TH- ¿Qué opina tu marido de lo que te está pasando, de todo este éxito?
MA– El me apoya. Me apoya en todo. Estoy más enamorada que nunca. Pero ahora Tabaré fue a descansar y se fue también a pensar. Necesita sus horas de descanso para tener un razonamiento, una planificación.
TH– Decís que querés triunfar en Europa pero que tenés miedo que la gente lo tome a mal. ¿Te parece que alguien puede tomar a mal que te vaya bien?
MA– No, pero no todo el mundo piensa igual. Creo que es una ambición sana, sincera porque no es fácil, sabemos que nos toca asumir una gran responsabilidad y la tenemos asumida. También hay una gran cuota de envidia. La que está verde es Julita [Pou de Lacalle].
TH- ¿Cuáles son tus prioridades como modelo?
MA– Primero que todo, terminar mi book. Y bueno, de ahí en más seguiremos en otras. Pero dar respuesta de inmediato a los más desposeídos.
TH– Vos tuviste vinculación, a través de la Iglesia Católica, desde hace mucho tiempo con Pancho Dotto y Carlos Cámara.
MA– De la iglesia y fuera de ella. En el Club Progreso estamos apoyando mucho un comedor y merendero con escuela de modelos en el que no interviene la iglesia. Allí adoro al personal, a los chicos, a todos.
TH- ¿Cómo fue el día de tu primer desfile?
MA– Impresionante. Las llamadas de teléfono, la gente...
TH– Alguien conocido.
MA– Vos querés que detalle que llamó Joan Manuel Serrat y sí, es cierto. Entre las llamadas de la tarde estuvo la de Serrat que fue cálido como siempre con nosotros, tenemos una profunda amistad.
TH– ¿Recibiste alguna llamada que te haya sorprendido?
MA– Una enorme cantidad de llamadas. Me llamaron compañeros de oficina, yo trabajé 32 años en la Caja de Profesionales. No cesan las llamadas de los compañeros. Pero la que me sorpendió fue Mercedes [Menafra]. Dijo que me apoya en todo y que al lado de lo que yo estoy haciendo Hecho Acá es un poroto.
TH- ¿Cómo ha sido la vida con tus hijos en estos días?
MA– Muy importante. Los chiquilines tienen cada uno un rol, han trabajado y han apoyado de diferente manera. Las nueras también... Entre los seis conforman una especie de plancha familiar y lo mismo pasa con los nietos aunque no entienden mucho pero saben que el abuelo es el presidente, y la abuela una Primera Dama modelo (risas).
-- Mercedes Taylor Ruiz, desde Montevideo especial para la revista de los domingos de The Tarariras Herald